
JUAN GOYTISOLO. Carlos Fuentes ha muerto en la plenitud de sus dones. La suya ha sido una vida tan intensa y tan rica que solo puede producir admiración. Estoy muy afectado. Me es imposible hablar en este momento y resumir lo que son 60 años de amistad. He seguido con atención toda su obra y he escrito ensayos sobre una docena de sus libros, en especial sobre Terra nostra, para mí, su obra maestra y una de las mejores novelas en lengua española de todos los tiempos.
PILAR DEL RÍO: Carlos era un amigo de una generosidad sin límite. Desde que a Saramago le presentó a los escritores mexicanos, mi marido se sintió mexicano gracias a él y muy vinculado a ese país. Esta misma mañana estaba comentando con una amiga en común la alegría que sentíamos porque le iban a hacer doctor Honoris Causa de la universidad de Baleares, ayer leíamos la entrevista en EL PAÍS, la semana pasada estuvo en la Feria del Libro de Buenos Aires firmando durante unas dos horas, y la verdad es que estoy conmocionada, y Silvia también.
ÁNGELES MASTRETTA: Era un ser humano excepcional, bárbaro, contagiador de sus pasiones. Yo creo que cada uno es la herencia que deja, y Carlos nos deja la pasión por la literatura como una herencia obligada. Y la emoción con la que trabajaba y esta cosa como de niño, siempre puesto en el juego de escribir. Nunca Fuentes le llamó trabajo a su trabajo. Escribir era su pasión, era su vida, y estar con él era escuchar el mundo de una manera ferviente e intrépida. Tenía una juventud bárbara. Sin duda lo vamos a extrañar, es un privilegio haber compartido la vida con él, y ahora nos queda su literatura.
Siempre es un placer escuchar a Eduardo Galeano, las conversaciones sobre el mundo en que vivimos, sus contradicciones y sus perversiones, siempre denuncia las maldades de nuestro mundo con esa voz dulce y ese acento que tanto me gusta.
Llevo tiempo pensando que cuando nos hacemos mayores, vamos observando lo que pasa a nuestro alrededor de una manera mas descarnada. Yo muchas veces cuando doy una opinión y es crítica, siempre apostillo que “ya tengo unos años” y mi perspectiva de las cosas es diferente, no como la visión de la juventud, que siempre es más dulce.
QUE EN LA VENTA SUCEDIERON
No puedo pasar de largo y no decir nada sobre Antonio Tabucchi. El primer libro que leí de él fue el conocidísimo
Finalizo esta trilogía de 


